Powerslide Jet Blackberry
Detalles
Powerslide Jet Blackberry – Crece junto al patinador
Los jóvenes patinadores necesitan unos patines que sigan su ritmo de evolución. Los Powerslide Jet Blackberry son unos patines infantiles ajustables en talla, diseñados para crecer junto a ellos, combinando seguridad, comodidad y un estilo atractivo que hace que cada salida sea más emocionante. Desde los primeros pasos hasta los desplazamientos con confianza, estos patines acompañan a los niños en cada etapa de aprendizaje.
Comodidad adaptativa con carcasa rígida para pies en crecimiento
La carcasa rígida ajustable en talla ofrece una sujeción y estabilidad fiables, ayudando a que los niños se sientan seguros mientras aprenden y mejoran sus habilidades. En el interior, el cómodo botín con material elástico en la zona de los dedos se adapta progresivamente al crecimiento del pie, manteniendo un ajuste firme sin renunciar a la comodidad.
El sistema de cierre, equilibrado y fácil de usar, combina una hebilla superior PS Classic con carraca, una correa de velcro en la caña y cordones tradicionales, garantizando un ajuste sencillo, seguro y de confianza cada vez que los pequeños se preparan para patinar.
Rendimiento para progresar con seguridad
Las ruedas Powerslide Hurricane se adaptan al crecimiento del patín según la talla: 62 mm, 70 mm o 72 mm, con una dureza de 86A HR, ofreciendo la combinación adecuada de agarre y suavidad de rodadura en cada etapa.
Junto con los rodamientos Wicked ABEC 7, proporcionan un deslizamiento fluido y divertido, mientras que el freno de talón ofrece una capacidad de frenado segura y fiable cuando más se necesita.
Un estilo que impulsa la confianza sobre ruedas
Con una combinación de colores blanco y tonos inspirados en el blackberry (mora), además de una guía fabricada mediante inyección de doble color, los Powerslide Jet Blackberry destacan por su diseño moderno y lleno de personalidad.
No son solo unos patines infantiles: son motivación sobre ruedas, animando a los jóvenes patinadores a superar sus límites, descubrir nuevos caminos y enamorarse del patinaje desde el primer día.